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Oct 9 , 2012

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Máquinas a gusto del cliente

by Prosain
Máquinas a gusto del cliente

          ¿Quiere un artilugio que corte salmón, o quizá uno que clasifique monedas? En Prosain están acostumbrados a recibir los encargos más extraños. Esta empresa del PTA se dedica a crear máquinas a medidad del cliente. Fábricas como la de Isofotón, Predan o Airzone recurren a sus servicios.

 

          A Eduardo Martínez siempre le ha gustado inventar cosas. Cuando era pequeño, en su pueblo de la Alpujarra soñaba con ser ingeniero. Se quedó en la formación profesional -entonces oficialía-, en la rama de mecánica. Pero poco licenciados saben lo que él sobre cómo funciona una máquina.
          A construir máquinas y herramientas se ha dedicado Eduardo toda su vida. Ahora tiene 50 años. Ha pasado por cuatro empresas, todas vinculadas a la mecánica y los automatismos, aunque en un nivel más básico del que ahora maneja en su compañía, Prosain.
          En 1997, Eduardo se arriesgó a montar su propio negocio. “Yo quería hacer cosas más grandes, montar máquinas más complejas, y por eso decidí empezar a trabajar solo”, explica. Bueno, solo del todo no: con dos empleados que le ayudaban en una nave de 200 metros cuadrados alquilada en el polígono El Viso. “Un amigo que tenía un negocio por allí me prestaba la fresadora los sábados”, recuerda mientras contempla su amplia nave actual en el Parque Tecnológico, repleta de máquinas de última generación. Allí se mudó en 2003, después de que su anterior ubicación se quedara pequeña a pesar de varias ampliaciones.

 

Única en su sector
          Actualmente, Prosain es la única empresa andaluza que asume todo el proceso de fabricación de una máquina industrial, desde el diseño al mecanizado pasando por el montaje eléctrico, neumático, hidráulico y programación. Combina un alto nivel tecnológico con un trabajo casi artesanal, pues cada encargo es único. “El cliente llega y nos dice lo que quiere que haga la máquina, y nosotros se la montamos”, resume Martínez. Por eso, un proyecto de complejidad media puede tardar entre dos y tres meses. ¿La máquina más complicada que ha montado? “Un tren de laminado para una empresa que monta invernaderos. Medía 24 metros. Era tan larga que en una prueba chocó con la puerta”, recuerda el empresario.
          Pero quizá la máquina más extraña que ha creado Prosain es la que se encarga de confeccionar en serie colectores femeninos de orina. Se trata de un invento del laboratorio malagueño Lauclar que ha mejorado la calidad de vida de muchas mujeres. La empresa de Eduardo Martínez también fabricó en su día clasificadores de monedas adaptados al euro para máquinas expendedoras.
          Aparte de encargos singulares como éstos, el cliente principal de Prosain es Isofotón, que le proporciona alrededor del 80% de su trabajo. De su mano ha pegado un rápido estirón que le permite facturar 1,5 millones de euros anuales y dar trabajo a 32 personas.
          La empresa está recogiendo los frutos de una arriesgada apuesta que hizo en sus inicios. “Empezamos con Isofotón cuando era una empresa con muchas dificultades. Podíamos habernos hundido con ella, pero ha ocurrido lo contrario”, explica Martínez. El último año ha sido de una actividad frenética, pues muchas de las máquinas que hay en la nueva fábrica de Isofotón llevan su firma.
          Prosain no tiene miedo de que se cierre el grifo una vez que esté equipada dicha planta. “Siempre hacen falta nuevas máquinas porque sólo con cambiar el tamaño de un componente, ya se tiene que cambiar todo el dispositivo”, afirma Martínez. Entre sus últimos encargos están 28 automatismos de carga y descarga, que se integrarán en la cadena de producción de paneles fotovoltaicos.
          Pero el empresario es consciente de lo peligroso que es tener un único comprador: Por eso se esfuerza por diversificar su cartera de clientes, en la que ya están presentes firmas del PTA como Airzone o Predan e industrias del interior como Ceese Andalucía o Uraplat (fabricante antequerano de sistemas de riego por goteo). Prosain no pone fronteras a su crecimiento. “Acabamos de encontrar a nuestro primer cliente de fuera de Andalucía: una firma madrileña que trabaja el aluminio”, anuncia Eduardo Martínez.

 

Por Nuria Triguero
Diario SUR, Domingo 15.01.2006

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